Para despachos de México y Colombia
Doce empleados digitales en cuatro áreas, operados por WhatsApp. Empiezas por la base, que pone tus expedientes y tus plazos en orden, y desde ahí abres la ruta que tu despacho necesite: que tus números cuadren, que te contraten, o que te conozcan.
$8,000 MXN al mes: la base más una ruta. Implementación incluida.
Donde ya trabajas todo el día
Operación, Finanzas, Comercial y Growth, sobre un solo cerebro
De la firma a la operación completa
Nosotros buscamos los clientes, no solo la herramienta
No reemplazamos abogados. Los desatoramos. Y para eso primero hay que saber dónde está atorado el despacho.
Facturas de noche. Persigues cobranza cuando te acuerdas. Buscas clientes solo cuando baja el trabajo, que es justo cuando ya es tarde. Nada lo haces mal por falta de capacidad: lo haces a medias porque son cinco trabajos y tú eres uno.
Tu secretaria transcribe horas de memoria al final de la semana. Tu pasante más confiable persigue acuses en vez de aprender a litigar. Y el seguimiento a un prospecto depende de que alguien se acuerde.
Los plazos viven en la cabeza de quien lleva el asunto. Los expedientes están en tres carpetas y un grupo de WhatsApp. Cada asunto se cotiza de memoria, y si dejó dinero se sabe cuando ya cerró.
Cada área es un equipo de empleados digitales con un trabajo claro. Comparten la misma información, así que cada una hace más fuertes a las otras.
Tus expedientes, plazos y audiencias en un solo lugar: qué asunto va en qué etapa, qué vence esta semana, quién lo lleva y qué falta. Es por donde entra todo el mundo: las tres rutas se alimentan de lo que aquí se ordena.
Capturas horas en el momento y ligadas al asunto, facturas, cobras y sabes cuánto dejó cada expediente. El mismo día, no cuando ya cerró.
Nadie que te escriba se queda sin respuesta, y nadie que te interese se queda sin llamada. Cada prospecto con dueño, siguiente paso y fecha.
Tu nombre sale cada semana con criterios reales de tu materia, firmado por ti y con tu cédula, y sabes qué publicación te trajo clientes.
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Otros sistemas se enchufan a cómo ya operas y automatizan el desorden. En un despacho eso es peligroso: si los plazos viven en la cabeza de alguien, automatizar solo hace que se te venzan más rápido. Nosotros primero arreglamos el flujo, y luego lo automatizamos. Por eso la base no es opcional, y por eso las otras tres áreas funcionan.
No te vendemos una herramienta para que tú consigas clientes: nosotros salimos a buscarlos y te los entregamos ya filtrados. El sistema viene incluido para que puedas atenderlos sin ahogarte.
En qué eres bueno y a quién quieres atender. No sirve traerte divorcios si lo tuyo es corporativo, ni asuntos de Monterrey si litigas en la Ciudad de México.
Campañas por materia y ciudad, y contenido firmado por ti, donde tu cliente ya está buscando ayuda.
Cada interesado se atiende por WhatsApp y se califica: qué materia, qué ciudad, qué monto y qué urgencia. Lo que no califica no te quita tiempo.
Aterriza en tu pipeline con todo el contexto. Tú decides si lo tomas, y el sistema te recuerda darle seguimiento antes de que se enfríe.
Trabajamos con pocos a la vez, y con uno por materia y zona, porque la prospección se hace a la medida y no la podemos repartir entre despachos que compiten.
Te escribimos en menos de 48 horas para entender tu materia y ver si podemos generarte asuntos.
No. No somos un despacho ni damos asesoría legal. Nosotros hacemos la prospección y el sistema; el trabajo legal y la relación con el cliente son tuyos, y tú firmas como responsable. Por eso trabajamos con un solo despacho por materia y zona: para no ponerlos a competir entre ellos.
Tuyos. Nosotros los generamos y te los entregamos calificados, con el contexto de qué necesitan y qué urgencia traen. A partir de ahí la relación es entre tu despacho y el cliente.
No. Se arranca con los expedientes y clientes que ya tienes, y las rutas se activan una por una. Si hoy trabajas en Excel y WhatsApp, con más razón.
Cada despacho tiene su propia base de datos, aislada de las demás. Los servidores están bajo nuestro control directo, no en una nube compartida de terceros, y nadie fuera de tu despacho tiene acceso a tus asuntos.
Sí. Todo el contenido sale firmado por el abogado responsable, con nombre y cédula, informa sobre la materia y nunca promete resultados. Esa es la forma que los códigos de ética permiten, y además es la que funciona: la gente contrata a un abogado con cara y trayectoria, no a una marca anónima.
Lo acordamos desde el principio con metas concretas y lo revisamos cada mes con números a la vista: cuántos prospectos entraron, cuántos agendaron y cuántos se convirtieron. Si el modelo no funciona para tu materia, preferimos decírtelo y parar.
Déjanos tus datos y en menos de 48 horas te decimos si podemos generarte trabajo en tu materia.
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